Qué mala costumbre la mía, la de ignorar mis intuiciones. Qué ingrata y cruel fantasía que se aprovechó de mis emociones. Admito que soy directa responsable de esta experiencia desagradable. Más a tí, no te eximo de mi dolor, porque muchas veces te interrogué. Impávida estoy por tu traición, pero, así es la vida y yo la aceptaré. Te vivía como un hombre diferente, eres instinto natural, aunque me cueste. No me duele tanto tu silencio, como que estoy pagando el precio de haberte entregado mi alma y corazón. No hay nada que me quite la desazón, de haberte confiado mi dulce esencia y lo más sagrado de mi existencia. No puedo odiarte porque aún estás en mi, además de callar, también he de llorar; pero, el sufrimiento sólo se ha de vivir, mi alma está en duelo; ahora he de esperar, a que el tiempo me cubra con su gracia y me lleve a la tierra de la esperanza. Aunque sólo fui otra en tu camino, que de bendiciones se llene tu destino. *•.¸¸.•*´¨`*•.¸¸.•*´¨`*•.¸¸.•*´¨`*•.¸¸.•*
...SE CONJUGA EL ARTE CON MI ESENCIA...